martes, 21 de septiembre de 2010

Tecnología electrónica extrema




Una nueva tecnología que hace uso de electrónica basada en carburo de silicio podría permitir la creación de radio transmisores que sean capaces de soportar temperaturas de hasta 900 grados Celsius. Obviamente un aparato de este tipo no sería diseñado para el cliente regular que busca escuchar sus tonadas favoritas sino para ser colocado en las profundidades de la tierra para que brinde alerta temprana sobre una posible erupción volcánica o para que provea a los ingenieros de datos en tiempo de un motor jet o una planta de energía nuclear.
Una de las metas de los ingenieros ha sido desarrollar componentes electrónicos confiables capaces de continuar funcionando en condiciones ambientales extremas. Por este motivo un equipo de científicos de la Universidad de Newcastle en Inglaterra está experimentando con un compuesto de carbono y silicio altamente resistente llamado carburo de silicio (SiC) o carborundo, el cuál es usado en la actualidad en semiconductores electrónicos de alto voltaje y alta temperatura.

Material ultraresistente

Debido a su estructura molecular única, la cual es más estable que la del silicio, el carburo de silicio tiene una alta resistencia a la radiación lo cual abre la posibilidad de que sea usado en la industria nuclear. El secreto de este material está en los enlaces tremendamente fuertes que hay entre los átomos de carbono y el silicio, los cuales además, requieren de mayor energía para liberar los electrónes que posibilitan la conducción eléctrica.

No obstante, la gran resistencia del SiC hace que sea más complicado manufacturar componentes con el. El equipo de científicos ha conseguido desarrollar exitosamente los componentes necesarios y en este momento está trabajando intensamente en lograr integrarlos en un aparato de tamaño similar al de un iPhone, de tal manera que pueda ser usado en todo tipo de locaciones como plantas de energía, volcanos y motores jet.

El Doctor Alton Horsfall, lider del equipo de científicos ha explicado que actualmente no existe un método seguro para monitorear la situación en el interior de un volcán y de hecho muchos de los datos que se recolectan sobre estos son de post-erupción. Con un estimado de alrededor de 500 millones de personas viviendo cerca de estos colosos, se debe buscar una solución que permita verificar su estado más adecuadamente.

Así mismo el doctor Horsfall ha dicho que todavía queda camino por recorrer en el desarrollo de la tecnología del carburo de silicio, pero espera que en poco tiempo se pueda desarrollar un sistema de comunicación inhalámbrico que pueda recolectar y trasmitir datos acerca de la química en el interior de los volcanes.

Aplicaciones bajo el agua y bajo tierra


Un grupo de científicos expertos en comunicaciones subacuáticas ha desarrollado a un micro vehículo operado remotamente el cual puede ser usado para enviar datos ambientales sobre las profundidades del mar cerca de las costas. El equipo también está trabajando en comunicación a través de metal que involucra el transmitir una señal a través de 10 centímetros de acero y redes de sensores inhalámbricos.

Lo que se busca con el desarrollo de estas tecnológias no es solamente que sean capaces de resistir ambientes con condiciones extremas de temperatura, presión y radiación, lo que se quiere realmente es que puedan tolerarlas y operar de forma segura y confiable.

El ser humano cada vez se aventura más y más en ambientes con condiciones cada vez más extremas debido a que la población crece constantemente. También se exploran nuevas zonas en busqueda de posibles fuentes de energía y comida con el fin de mantener dicha población. Con esto sin embargo vienen nuevos retos por lo cual los científicos están en la busqueda de tecnologías extremas que cada vez son más importantes.






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