jueves, 24 de marzo de 2011

F-22 realiza vuelo de prueba empleando biocombustible



El objetivo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (US Air Force) de adquirir un 50% de su consumo doméstico de combustible de fuentes alternativas provenientes del propio país para el 2016, acaba de recibir un nuevo impulso el pasado viernes 18 de marzo cuando un F-22 Raptor consiguió volar a una velocidad de Mach 1.5 utilizando una mezcla al 50/50 de combustible convencional JP-8 a base de petróleo  y biocombustible derivado de una planta no comestible llamada camelina.

El vuelo es parte de una serie de pruebas en tierra y aire que están siendo conducidas desde inicios de esta semana en las cuales se evalúa el desempeño del Raptor usando una mezcla de combustible. De esta manera la US Air Force espera determinar la conveniencia de emplear biocombustibles en un avión de combate como el F-22.

Las pruebas buscan medir el comportamiento del caza durante el despegue y su operabilidad y desempeño a diferentes altitudes y velocidades. Durante el vuelo del pasado 18 de marzo, el F-22 realizó diversas maniobras y vuelo supercrucero (vuelo supersónico sin necesidad de emplear el postquemador) a una altura de 40 000 pies, alcanzando una velocidad de Mach 1.5.

De acuerdo a los reportes, el F-22 no manifestó ningún problema al emplear el biocombustible mezclado. De hecho al parecer no hubo ningún diferencia notable con respecto al tradicional JP-8 en cuanto a la operatividad del caza.

La Camelina sativa, empleada para producir el biocombustible, pertenece a la familia de la mostaza y está distantemente relacionada con la canola. Es un cultuvo de rápido crecimiento que puede sobrevivir con poca agua y requiere menos fertilizantes que muchas otras plantas.

Diversos estudios han demostrado que el combustible para aviones basado en camelina reduce las emisiones de carbono en alrededor del 80%. Adicionalmente, el residuo que queda después de la extracción del aceite de laq semilla ha sido aprobado recientemente para su uso como alimento para ganado y aves de corral.

Este biocombustible ha sido empleado para propulsar una variedad de aeronaves militares y comerciales. De hecho, en el 2009 fue utilizado en el primer vuelo de pasajeros en Europa con biocombustibles.

El combustible a base de camelina es clasificado como un biocombustible hidroprocesado mezclado, también conocido como combustible para jets hidrotradado renovable (HRJ por sus siglas en inglés). La denominación para esta clase de combustibles deriva del hecho de que pueden ser producidos a partir de una amplia variedad de productos animales y vegetales.

El pasado mes de febrero, oficiales de la US Air Force certificaron a toda la flota de C-17 Globemaster III para el uso irrestricto de biocombustible HRJ en todos sus vuelos operativos. El éxito del vuelo de prueba del F-22 Raptor empleando biocombustible sugiere una certificación similar para estos aviones de combate en un futuro cercano.


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