sábado, 30 de abril de 2011

NASA estimula el desarrollo privado de naves espaciales

Una vez que el último transbordador espacial sea retirado en unos cuantos meses, la agencia espacial dependerá por completo de la nave espacial Soyuz de Rusia para transportar astronautas hacia y desde la Estación Espacial Internacional. Con un costo de alrededor de 63 millones de dólares por asiento, lo que equivale a más de 753 millones de dólares al año, la NASA está mirando hacia las compañías comerciales con el fin de encontrar una opción más comercial. Como parte de la segunda etapa  del programa CCDev (Commercial Crew Development), que busca estimular el desarrollo privado de vehículos espaciales tripulados para vuelos en órbita baja, la NASA tiene asegurado un total de 269.3 millones de dólares en subvenciones para cuatro compañías. Uno de los destinatarios de estos fondos es SpaceX, la cual ha recibido $75 millones para desarrollar un sistema de escape capaz para su nave espacial Dragon.
Si bien el Dragon fue diseñado desde el principio para transportar al espacio hasta siete astronautas, con un vuelo exitoso efectuado el 8 de diciembre del 2010, y la compañía ya ha probado el desempeño de muchos de los componentes del Dragon y del cohete Falcon 9, un sistema de escape que sea capaz de separar con rapidez el módulo de la tripulación del resto del cohete en caso de una emergencia, es una de las tecnologías que necesita ser completada antes de que la nave pueda ser empleada para llevar seres humanos a la orbita baja de la Tierra.

A diferencia de los cohetes espaciales tradicionales de combustible sólido, que debido a su elevado peso deben ser desechados poco después del despegue, el sistema integrado de  SpaceX tiene un diseño que incorpora los motores de escape en las paredes laterales de la nave espacial Dragon. Así mismo, gracias a que el sistema de escape está integrado en la nave espacial, puede ser reutilizado, lo cual permite reducir los costos.

Por su parte la compañía afirma que este diseño no solo elimina el peligro de liberar en pleno vuelo un pesado cohete propulsor después del despegue, también le brinda a la tripulación una posibilidad de escape durante todo el vuelo. Esta constituye una tremenda ventaja sobre el transbordador espacial, el cual no cuenta con sistema de escape, y sobre los vehículos del programa Apollo, que permitían el escape únicamente durante los primeros minutos de vuelo.

Los fondos le serán entregados a SpaceX conforme la compañía vaya cumpliendo con las siguientes metas:
  • Una prueba de encendido estático de los motores del sistema de escape.
  • Un diseño inicial del motor de abortar y de las acomodaciones para la tripulación.
  • Evaluaciones del prototipo efectuadas por tripulaciones de la NASA, enfocadas en los asientos, páneles de control y la cabina.

Las otras compañías que recibirán fondos son Sierra Nevada Corporation (SNC), Boeing y Blue Origin. Un total de $80 millones le permitirán a SNC un mayor desarrollo del vehículo de despegue vertical y aterrizaje horizontal Dream Chaser (un avión espacial de tipo "cuerpo elevador"), mientras que Boeing obtendrá $92 millones principalmente por su cápsula espacial CSR-100. Blue Origin recibirá $22 millones para el desarrollo de un sistema de escape.

El acuerdo entre la NASA y las cuatro compañías exitosas estará vigente hasta mayo del 2012.





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