lunes, 30 de mayo de 2011

Exitoso primer vuelo de avión solar


Recientemente, el Solar Impulse acaba de completar su primer vuelo internacional. Después de permanecer en tierra casi una semana esperando condiciones propicias de vuelo, la aeronave suiza alimentada por energía solar realizó un vuelo desde Payerne hasta Bruselas el pasado viernes 13 de mayo. Ese vuelo tuvo una duración de 12 horas y 59 minutos lo que constituye un gran logro para el proyecto.

En sí mismo, el Solar Impulse constituye un logro impresionante en el campo de la ingeniería. Cuenta con una envergadura de alas de 61 metros y pesa solo 1600 kilogramos, además, está cubierto por alrededor de 12 000 celdas solares que le brindan toda la energía que requiere para mantenerse en el aire.
Anteriormente, este aparato se mantuvo en el aire por un periodo mayor a las casi trece horas de su último vuelo, consiguiendo una marca de 26 horas durante un vuelo nocturno el pasado verano. El logro del primer vuelo internacional involucra tanto la logística de la aviación civil como la mejora en el desempeño de la aeronave. El Solar Impulse es un avión de baja velocidad - durante su último vuelo voló a una velocidad de alrededor de 50 kilómetros por hora - lo cual plantea una serie de desafíos únicos en lo que se refiere a la planeación del vuelo tal como lo explica Niklaus Gerber, manager del Control del Tráfico Aéreo del Solar Impulse.

Debido a su lentitud y a su inflexibilidad, el Solar Impulse puede ser un obstáculo para la aviación civil y militar. Además casi no aparece en el radar (se muestra como un punto que casi no se mueve). Por su parte, las otras aeronaves vuelan a velocidades de entre 400 a 900 kilómetros por hora, por lo cual deben hacer ajustes para evitar una colisión con el avión solar. No obstante este escenario es teórico debido a que se ha hecho todo lo posible en la planificación del vuelo para que el Solar Impulse no se encuentre con otro avión. Usualmente la separación entre aeronaves es de 300 metros en dirección vertical y 8 kilómetros en dirección horizontal cuando vuelan a una altura similar. En el caso del Solar Impulse, el margen de seguridad es mucho mayor, por lo cual un avión que pase por arriba debe estar a 900 metros, debido a la turbulencia que crear la cual desciende por 5 minutos a una tasa de 150 metros por minuto antes de disiparse.

¿Representa el Solar Impulse un nuevo camino para la aviación futura?

El proyecto, cuyos fondos fueron provistos por Bertrand Piccard y André Borschberg (quien estaba en los controles durante el último vuelo) no está dirigido a la producción de un producto comercial ya que su objetivo es demostrar lo que se puede conseguir con tecnología renovable. Aún sin el vuelo alrededor del mundo que el equipo planea realizar en el 2013, puede afirmarse que los logros conseguidos el año pasado comenzando con el vuelo inicial en abril del 2010 han contribuido con toda seguridad a probar el punto. Podríamos hablar de un momento fundamental en la historia de la aviación.

En el vuelo de Payerne a Bruselas, el Solar Impulse cubrió una distancia de alrededor de 628 kilómetros sin usar combustible. Un cálculo aproximado nos dice que un Boeing 747 habría usado 7570 litros de combustible para el mismo recorrido.  Claro está no es mucho si se considera que el avión comercial puede transportar cientos de personas, sin embargo todo parece indicar que una nueva era podría comenzare dentro de poco.





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