sábado, 3 de septiembre de 2011

Historia de la computación

¿En qué punto empezó la computación? Breve reseña histórica. (Siglo XVII - Siglo XX)

Muchos pueden aclamar que la computación pudo empezar en los años ochenta y otros que saben un poco más dicen que en los años treinta; con los enormes procesadores que podían medir como media casa y tragaban mucha electricidad. Pero en realidad las bases de lo que hoy conocemos generalmente como computación pueden venir desde hace muchos años más atrás.

Primero veamos la etimología de la palabra COMPUTACIÓN: viene del latín "computat?o", que puede significar "contar" o "cálculo". Pero puede ser más acertado utilizar la palabra INFORMÁTICA para referirse a este tema, puesto que la computación en sí es el tratamiento automático de INFORMACIÓN por medio de las computadoras.

Sin embargo, tomando en cuenta que computación es, en otras palabras, calcular, remontémonos a unos 5000 años atrás.
Alrededor del 3000 a.C. ya la civilización china había inventado el ábaco (que podría ser la primera calculadora), ya en este punto realizaban cálculos más complejos que en otras épocas. Siglos después, y con la necesidad natural del hombre por simplificar su entorno, se descubren patrones con el objetivo de minimizar los resultados de severas operaciones en simples sumas. Al final estas sumas, siguiendo dichos patrones, daban el mismo resultado que las tediosas multiplicaciones.

A esto se le bautizó "logaritmos", gracias al escocés John Napier (1550-1617). Gracias a los aportes de las grandes mentes científico-matemáticas de esa época tales como el francés Blaise Pascal (1623-1662), el alemán

Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) y el también germano Wilhelm Schickard (1592-1635) se dio unos de los enormes pasos para la evolución del cálculo. Pascal inventó una máquina para sumar, parecido a lo que hoy conocemos como "contador de mano", el problema con este era que no se podían hacer ecuaciones con números muy extensos. Después Leibniz le añadió a su propio invento la posibilidad de poder sumar, restar, multiplicar y dividir con una máquina de tamaño considerable pero efectiva. Sin embargo, entre estos tres, Schickard se lleva todos los méritos; por ser el creador de la primera calculadora automática, al que él mismo llamó "reloj calculante". Este reloj calculante se basaba en "los huesos de Napier" (primer tipo de tablas de multiplicar) y podía hacer las cuatro operaciones básicas con números de hasta seis dígitos. Y esto sólo era el inicio.

El inglés Charles Babbage (1791-1871), influenciado en los inventos y métodos matemáticos ya mencionados, creó una máquina de vapor con diferencias mecánicas con el objetivo de calcular tablas de números. Elaboró el diseño de una máquina para ejecutar programas de tabulación, aunque nunca pudo llevar a cabo la manufacturación. Babbage lo nombró "máquina diferencial" y este fue el primer prototipo de lo que ahora conocemos como computadora.

Veinte años más tarde Babbage fabricó su segunda máquina de cálculo, al que denominó "maquina analítica", en la cual era programable para realizar cualquier tipo de cálculo aparte de las tablas logarítmicas o de funciones polinómicas, en segundos. Para el diseño de la segunda máquina se basó en un telar hecho por el francés Joseph Marie Jacquard (1752-1834): este telar era más conocido como "El telar de Jacquard". El telar funcionaba mediante tarjetas perforadas; para poder tejer patrones de tela y así obtener diseños más complejos y producía movimiento independiente. Curiosamente, los agujeros de las tarjetas pasaban los hilos en orden BINARIO.

Ya finalizaba el siglo XIX y el estadounidense Herman Hollerith (1860-1929) desarrolló un sistema mecánico para calcular y agrupar censos con tarjetas perforadas. Inventó la "máquina tabuladora" y la duración de los censos (que en Estados Unidos podían durar de 10 a 12 años contados de forma manual) los minimizó a dos años y medio. Hollerith fundó la empresa Tabulating Machine Company en 1896, que en unos años y con muchos cambios estructurales después se convirtió en International Business Machines Corporation (IBM).

A partir de ahí, la historia del mundo cambiaría de una manera drástica gracias a figuras como Vannevar Bush (1890-1974) y su idea Memex (Memory-Index) que consistía en un dispositivo con teclado y palancas con acceso a datos guardados en microfilms y el inglés Alan Turing (1912-1954) conocido por el Análisis criptográfico (ruptura de códigos), la prueba de Turing que era uno de sus estudios más abstractos (acerca de la inteligencia artificial) entre otros temas.

En este preciso punto se generó lo que yo llamo una "revolución" tecnológica. El hombre, como el ser más inteligente sobre la faz de la Tierra, no dejará de sorprender ni de innovar.

Nadie sabe que inventos veremos de hoy en 50 años. Esperemos que sean todos y cada uno de ellos sean usados para el bien.






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