lunes, 5 de diciembre de 2011

Vehículo Autónomo Diseñado Para el 2030



La visión de Charles Rattray sobre lo que la industria automovilística será capaz de hacer para el año 2030 es mucho más factible de lo que puede parecer a primera vista. Autónomo, su concepto de vehículo autónomo futurista, ciertamente parece ser otro automóvil de concepto de aspecto llamativo pero con pocas posibilidades de convertirse en una realidad.

Conforme los fabricantes de autos enfrentan los enormes desafíos que suponen la congestión, contaminación y deficiencias estructurales, el proyecto de graduación de Rattray ofrece un vistazo a un mundo en donde estos problemas son cosa del pasado. Inspirado en conceptos como la inteligencia artificial, tecnología de la información en general, sostenibilidad y biomimética, el Autonomo se basa en tecnologías que ya están siendo desarrolladas en centros de investigación y desarrollo alrededor del mundo.

El transporte autónomo es básico para todo el concepto. Con base en la tecnología de enjambres de robots, los vehículos autónomos viajarán en grupos cerrados que cambiarán sus configuraciones para mantener un flujo ininterrumpido de tráfico mientras permiten que cada vehículo particular alcance su destino respectivo. Esto se conoce también como "Modo de Pelotón", el cual permite reducir el consumo de energía a través de la disminución del impacto aerodinámico sobre los vehículo que se ubican a la retaguardia del pelotón.

Gracias a sensores de microondas, el espacio entre los vehículos se limita a solo 20 centímetros con toda seguridad. Otro tipo de sensores de microondas revisa la superficie de la carretera para ajustar la suspensión del vehículo de acuerdo a las condiciones detectadas y proveer un viaje más más cómodo.

Por supuesto que todas las operaciones son efectuadas por computadora. Cada vehículo controlado-por-cable (drive-by-wire) cuenta con una computadora abordo que procesa los datos recibidos del conjunto de sensores (radar, sensores de microondas, sensores infrarrojos y ópticos y otros) así como de sistemas de información externos.

Esto permite monitorear las condiciones de la carretera hasta 200 metro adelante y atrás del vehículo, o de un pelotón completo de vehículos, sin importar las condiciones climáticas. El auto pueden "entender" sus alrededores lo suficientemente bien para anticipar cualquier cambio en el camino y reaccionar mucho más rápido que incluso el conductor humano más experimentado. En este caso, los sentidos del ser humano no son rivales para las cámaras de alta definición junto con las tecnologías de reconocimiento de objetos capaz de interpretar gestos humanos y predecir el camino de otros vehículos, ciclistas y peatones.

Este nivel de conciencia situacional es mejorado aun más con los datos obtenidos de una base de datos constantente actualizada que será responsable del balance en tiempo real de las demandas de tráfico a través de toda la red. Una base de datos de este tipo será controlada por algoritmos inteligentes que aprenden de la información que se le suministra. Datos históricos y datos recolectados en tiempo real serán empleados para distribuir eficientemente el tráfico de acuerdo a las necesidades del momento aprovechando en la medida de lo posible la infraestructura de transporte disponible.

Todo esto se conseguirá sin tener que reacondicionar la infraestructura actual de carreteras. En vez de ampliar las carreteras para acomodar nuevos carriles, Rattray plantea un carro de concepto como un vehículo de dos asientos de 1.15 metros de ancho. Esto duplica el rendimiento de las carreteras actuales con dos Autonomos capaces de viajar en un simple carril al mismo tiempo. La maniobrabilidad es mejorada con un diseño inclinable y por medio de ruedas que permiten el movimiento en todas direcciones.

El cuerpo aerodinámico del Autonomo tiene una longitud similar a la de un Mini Cooper del 2009, pero a diferencia de este está cubierto con dos capaz transparentes fotovoltaícas que producen energía para su almacenamiento en baterías ligeras y ultraeficientes las cuáles a su vez la suministran a los motores ubicados en las ruedas.


Dado que los pasajeros no están ocupados conduciendo, pueden disfrutar del paisaje a través de las ventanas opacas de visión en un sentido o divertirse jugando con la pantalla de realidad aumentada. La carga del vehículo se realiza de forma inalámbrica a través de inducción electromagnética o transferencia de energía por medio de láseres, por lo cual puede realizarse en el mismo camino empleando pads de carga integrados en la superficie de la carretera. Incluso, la energía podrá compartirse entre los vehículos que formen el pelotón.

Si duda alguna, este concepto excede las mayores espectativas que cualquiera podría tener con respecto a un proyecto desarrollado por un estudiante. No obstante, es un desarrollo que podría convertirse en el futuro del transporte automovilístico ya que proporciona soluciones inteligentes a problemas complejos.


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