sábado, 11 de julio de 2015

Científicos usan colonias de E. coli como fábricas de producción de antibióticos


Un equipo de investigadores de la Escuela de Ingeniería en la Universidad de Buffalo han recurrido a colonias de la bacteria E. coli para producir nuevas formas de antibióticos. El estudio hizo uso de una forma inofensiva de E. coli, y varios de los medicamentos resultantes podrían estar equipados para hacer frente a, bacterias resistentes a los medicamentos nocivos.

Desde hace tiempo se sospechaba que E. coli podría ser una fuente de nuevas formas de antibióticos. La bacteria crece muy rápido, lo que permite a los investigadores desarrollar tratamientos con rapidez y la especie acoge con facilidad los nuevos genes, por lo que es una buena opción para la ingeniería de drogas.
Los investigadores de la Universidad de Buffalo pasaron 11 años trabajando con E. coli, manipulando las bacterias para producir el material necesario para la creación de la eritromicina, que se utiliza en el tratamiento de diversas enfermedades desde la tosferina a la neumonía.

El equipo describe el proceso como similar a equipar una fábrica con los componentes necesarios para construir un carro, con cada uno de los materiales producidos manipulados o combinados con tres compuestos químicos claves como en una línea de producción, formando eritromicina.

Una vez que la bacteria está preparada y listo para empezar la producción, es posible ajustar el proceso de modo que se producen versiones ligeramente diferentes de la eritromicina, que difieren de las utilizadas actualmente en el tratamiento médico. Para construir estas variedades de eritromicina con forma distinta, el equipo utilizó enzimas para unir 16 moléculas de azúcar diferentes a una molécula en el proceso de producción,  la cual es conocida como 6-desoxieritronolida B.

Cada una de las moléculas de azúcar fueron adheridas correctamente a las moléculas de producción, dando lugar a más de 40 nuevas versiones de eritromicina al final de la línea de montaje. Después de las pruebas de laboratorio, los investigadores encontraron que tres de las muestras fueron capaces de combatir las bacterias resistentes a la eritromicina. En general, es un comienzo muy prometedor para una nueva vía de desarrollo de fármacos.

"El sistema que hemos creado es sorprendentemente flexible, y esa es una de las mejores cosas de él", dijo el profesor de la universidad Blaine Pfeifer. "Hemos establecido una plataforma para el uso de E. coli para producir eritromicina, y ahora que la tenemos, podemos empezar a modificarla de nuevas maneras."






SHARE THIS

Author:

0 comentarios: