domingo, 18 de octubre de 2015

Un mecanismo central de envejecimiento identificado - y podría ser reversible


La investigación sobre las causas subyacentes de un trastorno genético que causa el envejecimiento prematuro y la muerte ha revelado un motor clave del envejecimiento en todas las personas. Mejor aún, este mecanismo es reversible - y con esto, tal vez, los científicos puedan ser capaces de frenar o revertir el proceso de envejecimiento.

Las personas con síndrome de Werner envejecen más rápido de lo normal debido a una mutación genética que interrumpe los procesos normales del ADN en las células. Afecta a alrededor de una de cada 200.000 personas en los Estados Unidos, y las personas afectadas llegan a padecer enfermedades relacionadas con la edad casi desde el inicioi, como el cáncer, cataratas, diabetes tipo 2, osteoporosis, úlceras en la piel, y más.
Desde hace tiempo se sabe que el sindrome de Werner es causado por una mutación del gen de la helicasa  RecQ (WRN para abreviar), y que la forma normal de la proteína es responsable de mantener la estructura y la integridad del ADN de una persona. Sin embargo, no estaba claro cómo sucedía esto.

Los científicos del Instituto Salk para Estudios Biológicos, que trabajaron en colaboración con investigadores de la Academia China de Ciencias, tienen ahora una respuesta posible. Ellos encontraron un vínculo entre el gen WRN y heterocromatina, que es un pequeño bulto apretado de ADN encontrado en manchas irregulares en el interior del núcleo de una célula. Esta agrupación sirve como una especie de pequeña central celular, la cual se encarga de regular la compleja maquinaria molecular.

Las mutaciones o borraduras del gen WRN llevan a la desorganización de la heterocromatina, lo que significa esencialmente que reina la anarquía en la célula. Cuando se conecta a los síntomas del síndrome de Werner - envejecimiento acelerado - esto sugiere que una acumulación de defectos en la heterocromatina puede ser una causa subyacente del envejecimiento celular. De hecho, los investigadores compararon los niveles de heterocromatina en seis jóvenes, con edades entre 7 y 26, y seis personas de 58 a 72 años de edad, y encontraron que las personas de edad avanzada mostraron niveles de defectos en la heterocromatina similares a los enfermos de síndrome de Werner.

"Esto plantea la pregunta de si podemos revertir estas alteraciones - como la remodelación de una antigua casa o un coche", dice el autor principal del estudio Juan Carlos Izpisua. En otras palabras, puede ser posible, mediante la inversión de la desorganización de la heterocromatina, frenar o revertir el proceso de envejecimiento en los seres humanos.

Primero, sin embargo, los científicos deben estudiar más a fondo la forma en que la desorganización de la heterocromatina se relaciona con otros factores celulares en el envejecimiento, como el acortamiento de los telómeros, que son responsables de proteger a los cromosomas de los daños.







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