jueves, 27 de julio de 2017

La fuente de la juventud podría residir en lo más profundo de nuestro cerebro


Según una nueva investigación, la clave para vivir más tiempo puede residir en lo más profundo de nuestro cerebro. En un avance importante para nuestra comprensión de cómo el cerebro controla el envejecimiento, los científicos lograron acelerar y frenar el proceso de envejecimiento en los ratones mediante la disrupción del volumen de células madre neuronales que se encuentran en el hipotálamo.

En 2013, un equipo de la Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York descubrió que una región del cerebro llamada hipotálamo parecía desempeñar un papel clave en la forma en que el cuerpo regulaba sus procesos de envejecimiento. El hipotálamo ya era conocido por ser responsable de muchas funciones, incluyendo crecimiento, desarrollo, reproducción y ciertos procesos metabólicos, pero su relación con el envejecimiento era nueva.


Ahora, esos científicos han descubierto que una pequeña población de células madre situadas dentro del hipotálamo podría sostener la clave de cómo el cuerpo regula el envejecimiento.

"Nuestra investigación muestra que el número de células madre neurales hipotalámicas disminuye naturalmente durante la vida del animal, y esta disminución acelera el envejecimiento", dijo Dongcheng Cai, autor principal en la investigación.

Los estudios iniciales con ratones examinaron la correlación entre la edad y el número de células madre hipotalámicas. Se observó que a medida que los ratones sanos crecían, el número de estas células madre comenzó a disminuir. "Cuando alcanzaron una edad avanzada - alrededor de dos años de edad en ratones - la mayoría de esas células habían desaparecido", de acuerdo al Dr. Cai.

Con el fin de confirmar la conexión entre el envejecimiento y estas células madre, los científicos a continuación, destruyeron selectivamente las células madre hipotalámicas en ratones de mediana edad. Se observó que esta acción aceleraba significativamente el proceso de envejecimiento de estos ratones en comparación con un grupo de control.

 La etapa final y más emocionante de la investigación del equipo fue experimentar si una adición de células madre hipotalámicas al cerebro podría realmente contrarrestar el envejecimiento. Se inyectaron células madre hipotalámicas en los cerebros de ratones viejos y sanos y se observó que el tratamiento retardaba, o incluso en algunos casos invirtió, diversos sintomas de envejecimiento.

Al tratar de entender cómo estaba ocurriendo esta acción anti-envejecimiento, los investigadores descubrieron que estas células madre hipotalámicas liberaron moléculas llamadas microRNAs (miRNAs) en el líquido cefalorraquídeo. Cuando los investigadores replicaron este proceso artificialmente inyectando miRNAs extraídos en el líquido cefalorraquídeo de ratones, nuevamente observaron medidas significativamente reducidas de envejecimiento. 

Este descubrimiento no nos ofrece un tratamiento inmediato de "fuente de la juventud" para vivir para siempre, pero sí proporciona a los investigadores una nueva comprensión de cómo el hipotálamo parece actuar como un centro de mando central para controlar el envejecimiento. Junto con la miríada de otras investigaciones antienvejecimiento que actualmente están ocurriendo, desde la regulación epigenética hasta una nueva clase de medicamentos llamados senolíticos, cada vez es más fácil creer que las futuras generaciones de seres humanos podrían vivir significativamente más tiempo que ahora.



SHARE THIS

Author:

0 comentarios: